Dele el primer lugar a Dios y aleje problemas familiares

Debemos concederle a Dios el primer lugar
en nuestra familia

Una joven mujer compartía su desesperación por la situación de su hogar. “Mi esposo no es el mismo que conocí, es decir, el novio de mi tiempo de universidad. Es desconsiderado, bebedor y en algunos casos agresivos.”. Compartir la vida juntos se había tornado en un infierno.
            Cuando profundizamos un poco en el asunto descubrimos que al comienzo iban juntos al servicio dominical. Hasta allí todo iba bien. El asunto comenzó a complicarse  cuando decidieron quedarse un poco más descansando, en cama. Iban al mediodía a la reunión de la Iglesia. La costumbre tomó tal fuerza que ya ni siquiera iban al templo. ¡Habían llegado los problemas!
            Dejar de lado a Dios no es nada bueno. Optaron por vivir la vida a su manera. No querían rendirse. ¿Qué ocurre? La autora Nancy Leigh De Moss, lo describe de la siguiente manera: “¿No quiere rendirse al control de Dios?¿No quiere doblegar su voluntad en la relación matrimonial? ¿Desea vivir sin moral, sus actitudes, sin controlar su lengua y sus hábitos?¿No quiere rendir sus gastos o quizá la manera como emplea el dinero? Entonces téngala seguridad de que los mismos aspectos sobre los que  no se rendirá se convertirán en los enemigos que le gobernarán: la lascivia, la codicia, las posesiones, la conflictividad… ”(Nancy Leigh De Moss. “Rendición: El corazón en paz con Dios”. 2003. Colombia. Pg. 36)

Estrategias para evitar el divorcio

Es tiempo de buscar alternativas ante la amenaza del divorcio

El crecimiento de las separaciones dispara las alarmas de una sociedad como la nuestra en la que millares de niños y niñas deben enfrentar cada año la disyuntiva de con quién me voy: ¿Con mi papá o mi mamá? A ellos se les conoce como los “hijos del divorcio”. Tras la decisión de ir cada cónyuge por su lado, los hijos e hijas crecen en medio de enormes problemas de inseguridad, agresividad, sensación de rechazo, inconformidad y desconfianza.
            ¿Qué hacer? El camino se enfoca en dos direcciones: La primera permitir que Dios sea quien gobierne la relación de pareja, y la segunda, procurar la resolución de los conflictos haciendo acopio del más fuerte cimiento: el amor, seguido de otros ingredientes fundamentales: Tolerancia, comprensión, renuncia al orgullo y diálogo.

¿Qué hacer cuando persisten los problemas familiares?

La felicidad en pareja y en familia es posible

Una esposa me escribía desalentada por que el trabajo le estaba robando a su marido. Es cierto, tenían una buena situación económica y posición social, pero el distanciamiento con el marido y los hijos era evidente. Estaban a las puertas del divorcio. ¿Debería ser así? Por supuesto que no.
            Una buena parte de las relaciones de pareja terminan en un estado de estancamiento como consecuencia de la rutina. Los miembros de la pareja sencillamente se resignan a vivir juntos, a sobrevivir, dejar que los días pasen sin que nada extraordinario ocurra con sus vidas, la de su cónyuge y la de sus hijos. No les anima otro interés que procrear, llevar sus niños y adolescentes al nivel de adultez, proveer para la universidad y emprender un nuevo ciclo cuando ellos abandonan el seno del hogar.
           

El común denominador de quienes vuelan alto

No podemos quedarnos estancados en la relación familiar

¿Ha escuchado hablar de Carl Maxie Brashear? Probablemente no le suene conocido el nombre; no obstante, marcó la historia de muchos norteamericanos. Se constituyó en el primer afrodescendiente en convertirse en maestro de buceo de la marina estadounidense. Nació en 1931. El 25 de febrero de 1948, cuando había pasado la segregación que impedía el ingreso de personas de color a las fuerzas militares, se enlistó en la fuerza naval. En 1956 se graduó como buzo y llegó a ser instructor jefe. Debido a un accidente que lisió una de sus piernas, decidió pedir la amputación de su extremidad con el fin de no tener impedimentos para ejercer su profesión de buzo.

Impactando el mundo espiritual desde la dimensión espiritual con oración

El mundo espiritual impacta el mundo material cuando oramos
Fernando Alexis Jiménez

Si usted le pregunta a cualquier persona, de la religión que sea, si sabe lo que es orar, le responderá que sí. Si avanza un poco más y le interroga respecto a por qué y para qué orar, es probable que comience a tartamudear y si llega al último nivel y le sondea respecto a cuánto tiempo pasa orando, lo más probable es que le dirá que muy poco o nada. “Cuando me acuerdo”, fe lo que dijeron varias personas en una encuesta que realizamos hace pocos días.

La oración es una de las prácticas que más se menciona cuando alguien habla sobre espiritualidad. Lamentablemente es muy poco lo que se practica, y más cuando se trata del pueblo cristiano. Es más, usted, ¿pasa tiempo en oración?

El amor de Dios transforma nuestra familia

Es importante avivar el amor familiar con
ayuda de Dios

El amor debe comenzar en el hogar. Es allí, en casa, donde recibimos amor y aprendemos a amar. Los padres tenemos sobre nuestros hombros la enorme responsabilidad de enseñar a nuestros hijos de qué manera recibir y dar amor.
            Muchas personas que son duras de corazón, insensibles, lo más probable  es que hayan aprendido esas actitudes en su propia familia en la cual el demostrar amor era considerado como un signo de debilidad. Eso les llevó, de manera inconsciente, a bloquear su capacidad para amar.
            Si durante la niñez y adolescencia experimentamos falta de amor, lo que sin duda afecta hoy la relación de pareja y con nuestros propios hijos, es fundamental que en oración pidamos a Dios que ministre sanidad en nuestro mundo interior.
           

Se deja dominar por sus emociones negativas

No se deje emocionar por sus emociones,
porque puede dañar a la familia
Fernando Alexis Jiménez
En primera instancia cabe destacar que reconocer nuestros errores constituye un enorme avance. No podemos desconocer que representa el primer paso hacia el cambio. Y si es consciente del daño que causa a su familia con sus reacciones descontroladas, sin duda coincidirá con nosotros en que es tiempo de imprimir modificaciones a esos patrones de comportamiento, generalmente producto de un instinto primario antes que de una secuencia de acciones cuidadosamente pensadas.
            Las reacciones descontroladas evidencian que no hemos sometido nuestras emociones a Dios (Proverbios 12:13; 13:16). Cuando no sometemos las emociones a Dios, lo ponemos de manifiesto con nuestros pensamientos y acciones (Proverbios 15:2) Esa es la razón por la que infinidad de personas terminan ofendiendo, dejándose arrastrar por el momento (Proverbios 18:13)
          

Un hecho maravilloso: Dios nos ama

Es maravilloso saber que Dios nos ama
Fernando Alexis Jiménez

Dios nos ama. También ama a nuestra familia. En conjunto, somos muy especiales para Él. Y está dispuesto a escuchar nuestras oraciones y proveernos para las necesidades, como dicen las Escrituras: “Porque sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta.”(Salmo 107:9)

Le invito a considerar lo que nos enseña el autor y conferencista, Charles Stanley: “Toda persona es una creación hermosa y especial, junto con necesidades y deseos particulares. Hay, no obstante, algunas necesidades que podemos llamar universales. Son cosas que todas las personas necesitan en sus vidas:

Los verdaderos protagonistas pasan inadvertidos

Es importante tomar decisiones apropiadas

Fernando Alexis Jiménez
No cesaba de dar vueltas en la oficina. “¿Por qué agredí así a mi hijo, si es tan pequeño y no razona igual que yo?” Julio no sabía de su asombro por el error cometido en la mañana. Se dejó arrastrar por la rabia y golpeó a su hijo de manera inmisericorde. Ahora estaba en una encrucijada sin salida.
            Maritza estaba incrédula, mirando el diagnóstico médico. La prueba corroboraba que estaba en embarazo. “¿En qué momento me dejé convencer por Alberto?¿Ahora qué voy a hacer?”. Sus días, otrora llenos de alegría, se habían empañado ante un horizonte desesperanzador.

¿Enfrenta los desiertos de la vida?

Con ayuda de Dios podemos enfrentar los desiertos de la vida
¿Está viviendo una experiencia especial con el Señor Jesús? Probablemente está empeñado en seguir avanzando en el proceso de crecimiento personal y espiritual tomado de la mano del Salvador. ¡Felicitaciones! No obstante una pregunta: ¿Sigue experimentando períodos difíciles que identificamos como “desiertos”?. Por si no lo sabe, son aquellas etapas de tu vida en las que, fruto de alguna situación imprevista, dejamos de orar, de leer la Palabra de Dios y, agobiados por el desánimo, no queremos siquiera volver a la iglesia. ¿Le ha ocurrido? Si es así, vamos a compartirle algunas estrategias bíblicas que te serán sumamente útiles. En caso contrario, estarás preparado para saber qué hacer...

Dejándonos guiar por Dios (Semana de Consagración – Día 7)

Es tiempo de permitir que Dios guíe nuestros pasos

Lectura Bíblica: Proverbios 16:25; Santiago 3:13-18; Proverbios 23:26; Filipenses 2:3

Le invitamos para que medite cuidadosamente en el texto escogido para iniciar la jornada de hoy:

“Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría; pero si tienen envidias amargas y ambiciones egoístas en el corazón, no encubran la verdad con jactancias y mentiras. Pues la envidia y el egoísmo no forman parte de la sabiduría que proviene de Dios. Dichas cosas son terrenales, puramente humanas y demoníacas. Pues, donde hay envidias y ambiciones egoístas, también habrá desorden y toda clase de maldad. Sin embargo, la sabiduría que proviene del cielo es, ante todo, pura y también ama la paz; siempre es amable y dispuesta a ceder ante los demás. Está llena de compasión y del fruto de buenas acciones. No muestra favoritismo y siempre es sincera. Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia.”(Santiago 3:13-18. NTV)

Trayendo la Presencia de Dios a nuestra vida y familia (Semana de Consagración – Día 6)

Es importante traer la Presencia de
Dios a nuestra vida y familia

Trayendo la Presencia de Dios a nuestra vida y familia (Semana de Consagración – Día 6)

Lectura Bíblica: Levítico 6:13: 1 Reyes 18:30, 31; 2 Samuel 6:1-23;  Josué 24:15; Juan 4:23, 24 

Le invitamos para que medite cuidadosamente en el texto escogido para iniciar la jornada de hoy:

“El Arca del Señor permaneció tres meses en casa de Obededón, el de Gat, y el Señor lo bendijo a él y a toda su familia.  Cuando informaron al rey David que el Señor había bendecido a la familia de Obededón y toda su hacienda a causa del Arca de Dios, entonces David fue a trasladar el Arca de Dios de la casa de Obededón a la ciudad de David con gran alegría.”(2 Samuel 6:11, 12. NTV)

Un momento para reflexionar:

Usted puede marcar la diferencia allí donde se encuentra

Estamos llamados a marcar la diferencia donde
quiera que nos encontremos
Fernando Alexis Jiménez

Marcar la diferencia. Una frase corta pero impactante. Léala de nuevo por favor. Ahora, ubicado frente a esas pocas palabras, pregúntese: ¿Estoy marcando la diferencia allí donde me desenvuelvo? ¿Qué tal en el primer círculo de influencia que usted tiene, su familia?¿Está impactando a su cónyuge con sus acciones o por el contrario, está minando la relación de pareja con su mal comportamiento?¿Está edificando hijos vencedores en medio de una sociedad en crisis? Y, ¡qué tal el lugar de trabajo! ¿Es usted de los mejores empleados o, por el contrario, el tipo de compañeros que todos quieren evitar?
            Plegarnos a la rutina, a lo que hace la mayoría, dejarnos arrastrar por lo que hacen todos sin pensar por qué o para qué, es un grave error. Puedo asegurarle que esas personas, al término de sus vidas, descubrirán que su existencia jamás tuvo propósito. Vivieron simplemente por vivir, en otras palabras, sobrevivieron.
           
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